Bar Brasil – 7
PeSeVre Eindhoven – 8 (Óscar (4), Ángel (2), Molina, Víctor)

Y es que el resultado de 6-2 con el que se cerró el primer tiempo no hacía presagiar que los nuestros acabarían prácticamente pidiendo la hora en los últimos instantes del encuentro.
El partido empezó muy bien, con un PeSeVre tocando sin prisas y buscando huecos para intentar inaugurar el marcador con una buena presión, que obligaba a Bar Brasil a jugar balones largos para acercarse a la portería defendida por David. Los nuestros empezaron a hacer mucho daño en los contraataques, fruto de ello llegaron las mejores ocasiones, la mayoría de ellas convertidas en gol. Primero fue Ángel quien inaugurara el marcador, y a continuación Óscar puso el 2-0 para los nuestros. Sin embargo, Bar Brasil no daba su brazo a torcer y reduciría distancias poniendo el 2-1 en el marcador, pero de nuevo los nuestros abrirían una brecha con goles nuevamente de Ángel y Óscar que ponían el 4-1 que parecía decantar la balanza para los nuestros. Nuevamente Bar Brasil reduciría distancias poniendo el 4-2 en el marcador, pero dos nuevas contras fueron muy bien aprovechadas por un inmenso Óscar que todo lo que tocaba lo convertía en oro, poniendo así el 6-2 en el marcador, con el que llegaríamos al descanso, consiguiendo de este modo cuatro tantos en su haber particular.

La segunda parte empezó muy bien para los nuestros cuando Borja sacaba un córner y el balón, tras golpear en el guardameta se introducía en la porteria rival. Sin embargo, el árbitro, tras haber dado por bueno el tanto y reanudar el partido, decidió pararlo para decir que el gol no podía subir al marcador porque no lo había tocado ningún jugador de campo. La decisión contrariaba a propios y extraños, pero así quedó la cosa, el gol no subió al marcador. Este desbarajuste lo aprovechó Bar Brasil para poner el 6-3 en el marcador. Sin embargo, una contra pesevrista servía para que Víctor pusiera el 7-3 aprovechando un rechace del guardameta a disparo de Molina. Bar Brasil no bajaba los brazos y de nuevo se intentaba meter en el partido con el 7-4. Pero Molina con un disparo desde la frontal ponía el 8-4 que parecía que cerraría el partido. Pero nada más lejos de la realidad, los nuestros se relajaron tanto que Bar Brasil consiguió tres tantos consecutivos que ponían un ajustado 8-7. Se temió por el resultado, aunque finalmente ya no se volvería a mover el marcador. Gracias a Dios no nos tuvimos que acordar del gol del córner.

Así pues, tres puntos para empezar con buen pié nuestra andadura copera.